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AHORA SI SE ARMÓ LA GORDA ¡Y YO SOY LA CULPABLE!

Julio 2nd, 2007

Ahora si me metí en un santo pedo!!!

Mi espíritu criticón y nada devoto de detenerse a pensar antes de abrir la bocota me ha metido en un problema que ahora si ni veía venir, toda mi vida he vivido soltando palabrotas en contra del que me hace algo, todo el tiempo voy y critico o hago observaciones poco discretas y nada educadas de las situaciones a las que me enfrento. Eso me había traído pedos, pero no pasaban a mayores porque al fin y al cabo pues las palabras se las lleva el viento.

Pero resulta que desde enero yo ando expresando mi sentir de manera mucho más perdurable, lease un blog, y pues gracias a su amable colaboración queridos lectores mi blog es de las primeras páginas que salen en el buscador cuando se introducen ciertas palabritas clave.

En uno de esos post amenos que solía publicar en mi otro blog, que se me ocurre hacer una crítica social, expresando mi descontento por las marcadas diferencias de trato que existen entre los editores y los fotógrafos y reporteros de las revistas, todos estos actos de discriminación los aprendí gracias a un evento de cierta marca prestigiosa que fue realizado por el mes de mayo y en el que tuve la “suerte” de trabajar. En el post también me aventé ciertos chascarrillos sobre las revistas “nice” como la Quien y jaladas del estilo.

Todo estaba cool hasta que no se porque demonios el director de la empresa internacional que tiene oficinas en nuestro país leyó la crítica que yo hice y que está claramente en contra de todo el estilo de vida de las marcas elitistas y mamonas como la que él dirige. Y pues que se arma la gorda, le hablaron a mi jefa (que yo creo va a ser ex jefa) y le mentaron educadamente la madre porque yo había criticado su evento y su forma de ver al vida y la manga del muerto.

Luego para acabarla de amolar un sujeto vacilador que ostentaba el título de mi cuate quería agandallarse la cuenta a la que yo tanto critiqué y fue y dijo un sin fin de pendejadas que supuestamente yo había dicho de todo el personal que labora en la marca mamona, pero la neta la neta yo no dije nada de eso, tampoco soy tan pendeja (aunque en estos momentos parezca que si)

Pues bueno en eso está todo por ahora, mañana tengo cita con mi jefa y seguro me va a partir toditita mi madre, por lo pronto llevo el archivo del post que publiqué (que por obvias razones ya borré) y todas las conversaciones de msn que es el único medio que utilizo para realcionarme con el sujeto vacilador y ninguna me incrimina. Con pruebas en mano espero defender mi honor.

Aunque pensándolo bien no me importa tanto, eso de andar siendo linda persona, formal y educada no se me da muy bien y por lo tanto el trabajo de PR está atentando contra mis instintos naturales de sublevación en contra de los mamones segregadores que discriminan a la población en general por no ser V.I.P.

Yo creo que necesito un trabajo en el que pueda ser grillera y gritona, en el que pueda expresar libremente mi sentir y en el que no necesite ser linda, mamona y elitista ni tampoco andar lamiendole las patas a los directores de las marcas “chingonas” y carísimas.

Hoy aprendí que la libertad de expresión es peligrosa y que ya no soy tan anónima como creía, que lo que escribo puede llegar a ojos que no son los que yo pensaba que leerían mis posts y pues eso me puede meter en pedos, y no sólo de trabajo, también puedo herir a algún amigo o a alguien querido y tampoco está tan cagado.

Por eso ahora seguiré publicando mis aventuras, criticando a los que me hacen cosas, burlándome de la población que ose cruzarse en mi camino, haré todo lo que tanto les gusta leer pero ya no diré ni nombres ni marcas ni nada que pueda incriminarme y generar en directores de empresas internacionales ganas hacer que yo prescinda de oxígeno para seguir escribiendo mamadas.

Ahora si me siento reteimportante imagínense que sendo ejecutivo extranjero ande produciendo billis por mis comentarios coquetos acerca de su marca, eso si es poder mis chavos. Por ahí leí una frase que no se si sea así, tampoco se de quien es, decía más o menos algo parecido “denme un texto escrito por el más honesto de los hombres y tendré suficientes motivos para mandarlo matar”

Tampoco es que yo me sienta la más honesta de las mujeres porque la neta no creo que eso llegue a suceder nunca, pero si a veces soy medio roñosa y suelto palabras de más y ya vimos lo que sucede. Si alguien sabe de quien es la frase informeme please!!

El jugo de zanahoria asesino de ilusiones superficiales

Junio 22nd, 2007

Una vez cuando yo era una chicuela escuché que si tomabas un chingo de jugo de zanahoria te podías poner naranja.

La idea se me quedó bien grabada en la cabezota, de esas ideas que van al subconciente, que ni te acuerdas que están ahí pero resurgen en el momento menos indicado y te hacen hacer estupideces.

 Pues resulta que una vez me di cuenta de que era yo bien blanca, me veía  al espejo y me sentía la viva imagen de Gasparín, acostumbrada a ir a camas de bronceado muy seguido, ahora que las había dejado sentía que era tan blanca como la leche y pues no se me hizo cagado ( para nada superficial mi pensamiento)

Así que en esos andares fantasmescos andaba cuando la idea del jugo se despertó del subconciente y atacó mis neuronas indefensas ya que la superficialidad las había atrofiado. Yo analicé la idea como 2 segundos y concluí que era algo muy probable y que debía ser puetso en práctica.

Mi empírico estilo de vida me hace hacer pendejada tras pendejada, a veces creo que me tengo que cambiar de filósofo, Locke nada más no está funcionando tan bien. Bueno pues volviendo al naranja asunto, yo me dispuse a atragantarme dos pinches litros de jugo al día, proque según mi aguda inteligencia un vaso no era suficiente para colorear mi cuerpecito entero, y pues con dos litros seguro iba a aclanzar chingón.

Como no me iba a meter en pedos de extractores de jugos y chingos de kilos del vegetal de Bugs Bunny porque la neta soy algo huevona y más si se trata de limpiar la cocina, me puse a averiguar en dónde chingados podía conseguir jugo recién hecho y que tampoco fuera tan caro porque pues hagan cuentas, dos litros a $20 pesistos cada uno todos los días, era un chingo de lana. Encontré  que en Gigante venden jugo de hartísima calidad y un precio justo y bien cerca de mi casa.

Así empezó el asunto, diario iba al súper de la G y me sampaba 2 litros del chingado líquido con la firme intención de volverme igualita a los pelones de Orange Crush, cada día era más difícil tragar el extracto anaranjado que a la semana se me antojaba nauseabundo, pero yo soy firme en mis propósitos y a pesar de la nausea y el asco generalizado, a pesar de que ya por el segundo litro yo estuviera temblando y a punto de vomitar, a pesar de que con sólo ver un pinche vegetal alargado me daban ganas de emprender un programa de destrucción masiva en contra de todo alimento con betacaroteno, a pesar de todo eso. Me seguía chingando todo el pinche jugo.

Hasta que un día el sabio cuerpo humano decidió que ya no quería que yo le estuviera metiendo a huevo tal cantidad del líquido asqueroso y se enfermó con una santa diarrea acompañada de vómito y temblores extraños. La perversa enfermedad invadió a mi santo estómago y me hizo quedarme en la casa por 2 días funestos en los que todo lo que salió de mi era de un color naranja cafesosos horrendo.

Resultado: Gracias al empirismo comprobé en carne propia que el jugo de zanahoria no te vuelve naranja, no se si a alguno de ustedes les haya funcionado y se hayan transformado en una copia de mi Tractocamión, pero a mí sólo me dio una harta ilusión de ser anaranjada con la  posterior descepción de no haberlo logrado, una diarrea de los mis demonios y un odio corrosivo en contra del jugo de zanahoria asesino de ilusiones superficiales

El perfeccionismo selectivo y la cruda moral

Junio 9th, 2007

Figúrese usted que ayer un amable muchacho que conocí en Acapulco hace como dos meses decidió invitarme a salir para festejar mi cumpleaños con un día de anticipación, figúrese también que llevó a un amigo, por lo que me pidió que llevara a una amiga p´al cuate.

Figúrese que estabamos en cierto restaurante de carnes en el Pedregal él, su amigo, mi amiga y yo, y que cada uno le tiraba la onda a su respectiva niña.

Todo iba muy bien, cada oveja con su pareja y felices los cuatro, derrepente nos dieron ganas de entrarle a la cantada, pudimos haber ecsogido millones de lugares cantoriles, pero no. Decidimos ir al San �ngel Inn a cantar, bien a doc nosotros cuatro. Nos cayó un amigo de los muchachones estos y ya eramos cinco cantadores fulminados por las miradas mamonas e incrédulas de las personas que comían románticamente en el restaurante mientras un quinteto borrachos albureaban a todo volumen y cantaban canciones imaginarias, con un trio imaginario ya que el que estaba ahí sólo nos peló dos veces y luego le dimos pena.

Figúrese que yo bien mona en un momento de la amena velada me los puse como camote por pasados de lanza y a partir de ahí el ambiente se puse tenso.

De ahí nos fuimos al Classico, ahí estabamos los cinco, ahí bailábamos los cinco, ahí empezaron los problemas de la noche.

El wey que me había invitado a salir se llamaba “Paco” Paco na´mas pa´ponerle un nombre, pues bueno, “Paco” desapareció cual Gasparín, al parecer se había hartado de tener tantos amigos y nos abandonó en el lugar, (además nos abandonó dejándonos sin coche, porque él había pasado por todos. La educación ante todo) pero antes de que nos abandonara; el amigo, que para acabarla de amolar era el mejor de los mejores amigos de “Paco” que se supone iba con mi amiga, me empezó a tirar la onda muy mono el.

Han de saber que yo sufro de un síndrome grave y fatal. El síndrome del perfeccionismo selectivo. Así es, yo soy perfeccionista pero sólo a veces. Hagan de cuenta que cuando tengo que hacer algo súper bien, a veces lo hago súper híper increible, pero otras veces si no queda wow no me causa ningún conflicto. Pero cuando se trata de hacer las cosas mal, ahí entra una extraña mutación en mi persona y decido que tengo que ser perfeccionista, o sea, yo no la cago, yo la súper cago. Conmigo no hay medias tintas en lo que a regarla se refiere.

Pues bueno, con ésta pequeña introcucción, serán capaces de deducir con harta facilidad lo que sucedió a continuación.

¡Así es! Han adivinado, yo bien linda, bien mona, bien amena. Me agarré al mejor amigo del sujeto que me había invitado a salir, quiero suponer que el encanto de la ”relación”con “Paco” se rompió cuando lo mandé callar varias veces, cuando me lo puse como camote y cuando empezé a estar más tiempo con su amigo que con él, digo, también creo que influye un poco el hecho de que “Paco” no me gustara para nada, sólo se me hiciera un niño lindo y chistoso. Quiero suponer también que “Paco” le hizo saber su sentir a su mejor cuate y por eso el se atrevió a aventarme los perros, y lo quiero suponer porque si no neta esto ya sería como “comedia” de Televisa, como dicen algunas señoras.

 El caso es que había muchísimos factores que influyeron en mi acertada decisión de agarrarme al amigo, la razón más poderosa fue obviamente, mi síndrome de perfeccionismo selectivo, y bueno también el hecho de que por alguna extraña e increible razón el fulano mejor amigo me empezó a gustar esa noche

 Llegué a mi hogar a las 6:30 de la mañana, con cara de no mames estoy loca, y ganas de que me trague la tierra.

Hoy en la mañana me desperté y pensé no mames Rocío estás en el hoyo, no les voy a decir que que me estoy dando golpes de pecho y quiero ir a hacer penitencia a la Villa, para nada, pero si siento que muchas veces ando por la vida como burro sin mecate y no pienso antes de actuar, lo que provoca que tenga crudas morales monumentales.

A veces la situación se presta para cagarla en grande, sabes que la estás regando, sabes que te vas a arrepentir, pero lo sigues haciendo. Es como si se desconectara el cerebro por breves instantes.

Y la verdad mi cruda no es porque esté preocupada por que van a pensar de mi los fulanos implicados, ni me siento la más zorra ni nada por el estilo. Mi cruda moral es porque no puedo creer que no pueda controlar una sitiación y me preste a hacer cosas con las que no estoy del todo de acuerdo, porque digo para ser justos nadie me puso una pistola en la cabeza, pero si, a veces como que la “presión del momento” (si le podemos llamar así) hace que me sienta “obligada” a hacer algo, sólo porque ya di pie, o porque ya estoy ahí, o por ene mil razones.

Se que no puedo cambiar lo que pasó, porque si pudiera creanme que ya estaría “editando” la noche de anoche, pero desgraciadamente el hubiera no existe, así que no me queda más que aprender de esta nueva experiencia que no se porque me es bastante familiar, y en las siguientes ocaciones que se presenten tratar de no cagarla y dejar a un lado mi síndrome de perfeccionismo selectivo.

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Gracias por todas sus felicitaciones, son unos bombones.

La imprudencia se me da

Junio 2nd, 2007

Hoy tuve una primera comunión, a las 9:00 de la pinche mañana, si tomamos en cuenta que llegué del antro como a las 4:30 y me dormí como a las 5:00, la dichosa ceremonia se tornaba una pesadilla.

Nos sentamos en una mesa que no era nuestra, provocando que los ilustres anfitriones nos miraran con ojos de pistola, yo la verdad ya estoy acostumbrada a que me vean de esa manera, y si de todas formas en el transcurso de la pachanga me iba a aventar unas cuantas imprudencias, ¿Qué mas daba empezar desde el principio?

Total, ya estabamos muy monas mi prima mi tía y yo, cuando sin buscarla, se me presentó la oportunidad perfecta para hacer gala de mi celebre imprudencia, la magnitud de las reacciones ante mis comentarios impertientes depende  de múltiples factores, porque sabrán ustedes que hay de imprudencias a imprudencias, yo me aviento de todos los tipos: carcajadas escandalosas en la iglesia, albures a viejitos, críticas a familiares de las personas presentes en la mesa,  comentarios soeces, groserías a un volumen poco disimulable, en fin. Algunas veces los aludidos me echan miradas asesinas, otras se rien nerviosos, unas tantas se enojan y se van, pero la mayor parte de las veces me ignoran y siguen platicando, aunque tengo una tía que cada vez que abro la bocota, se caga de la risa, así que lo único que consigue es que yo diga más comentarios políticamente incorrectos. El ego es el ego.

En este día ya iba por la cuarta impertinencia, así que antes de provocar un divorcio en la familia política de mi tía Claudia, que fue la que nos invitó al evento, en el que nada, absolutamente nada teníamos que hacer,porque ni conociamos al escuincle que se comía por primera vez unaostia, ni le caiamos muy bien a los padres nice del chamaco, ni teníamos ganas de estar ahí. Así que engullí rápidamente jugo, fruta, pan dulce, chilaquiles, huevo, chocolate caliente y algunos dulcecillos. Y como no podía emprender la retirada en ese preciso instante, decidí buscar un lugar para jetearme.

Descubrí el lugar perfecto abajo de la mesa en la que las personas afectadas por mis imprudencias departían, aproveché un instante de distracción, para desaparecer del mapa y ocultarme sana y salva  entre pies gordos apretados en sandalias de tiritas, y algunos otros pies con botas vaqueras, encontré un lugar en dónde mi cara no estuviera cerca de ninguna extremidad inferior repugnante y me fui a visitar a Morfeo.

Ya después de un rato que a mí me pareció una eternidad, entre sueños escuche una voz horripilante, que cantaba desafinada. Queremos pastel, pastel pastel, queremos pastel, pastel pastel…

Y pues como yo quería pastel, me desperté, salí de mi escondite y me puse a comer.