Me voy a chingar a ese señor porque es lento
Julio 4th, 2007Mi madre es loca!!
Hoy en la mañana venÃamos las dos a bordo de su mamamovill, estábamos en alto y un viejito se atravesó la calle caminando a paso lento pero todavÃa seguro. En eso se voltea mi madre y me dice lo siguiente:
Madre loca -Yo quiero atropellar a ese señor, ahorita voy a dejar de pisar el freno para chingármelo
Yo sólo le eché unos ojos de qué pedo con tu vida
Madre loca- Pues qué, ya es viejo, nadie lo va a extrañar, además ya no me sirve
Yo- ¿Pero cómo te va a servir para algo si ni lo conoces? Es un pobre transeúnte
Madre loca – Si, pero es lento, no me sirve, no lo quiero en este mundo.
Para mi madre los lentos merecen morir, y eso es neta, cuando yo era chiquita me decÃa –Rorró, tráeme mi chequera que está en mi bolsa- Y chÃngale, nunca estaba en el lugar donde te decÃa, pero te ponÃa una gritiza de quÃtate Dios padre si eras lenta para encontrar la pinche chequera.
En estos momentos se encuentra en un debate que ocupa todas sus neuronas y las de la señorita del otro lado del teléfono.
Mi progenitora es la única persona en este planeta que acepta hablar con las empleadas que ofrecen tarjetas por teléfono, en cuanto sonó el Nextel y la mujer que me parió comenzó a hacerle preguntas a la vendedora supe que todo habÃa valido madres.
Yo le estoy intentando explicar que no le debe dar sus datos a los sujetos que marcan como locos los números de los incautos como ella que van y escuchan sus estupideces, pero no me hace caso porque la mujer le está ofreciendo una American Express y supongo que eso es asà como que wow para ella porque no deja de sonreÃr y tiene una cara de éxtasis como la de un escuincle recibiendo regalos de Santa.
En el tiempo que tardé en escribir estas lÃneas, mi madre acaba de “madrearseâ€? con la persona de telemarketing que marcó su número, le dijo que le habÃa prometido darle su tarjeta en 5 minutos y ya habÃan pasado 15 (lo ven, odia a los lentos). La mujer ante el terror de perder a la única persona en este mundo que aceptó su tarjeta se puso en chinga loca a trabajar para no seguir enfureciendo a mi madre que ya estaba roja y pegando de alaridos histéricos.
Mientras redactaba yo este hermoso texto se dio el fin de la conversación, la tarjeta será enviada en la semana, mi madre tiene una nueva American Express y la señorita completó sus ventas de hoy.
Mi madre no sólo odia a los lentos, también odia a los feos. Cuando ve a un niño feo lo pellizca para que llore, según ella los feos no tienen derecho a ser felices, su lógica manera de pensar me hace reÃr a veces, y otras enojarme por su trato injusto y elitista, pero al fin y al cabo es mi madre y como a toda madre, hay que respetarla…
