El chingado fuego
Junio 12th, 2007Por cuarta vez en mi existencia me salió un pinche fuego, los odio, en verdad los odio.
 La primera vez que me salió no sabÃa que era un fuego, pensé que era un barro gigante, asà que decidà intervenirlo, con mi “bisturÔ en mano y mis demás instrumentos de exploración lo abrà y no encontré nada en sus interior, el resultado fue una herida extraña nada parecida a un barro.
Ya después supe que un ex tenÃa fuegos y deduje que lo que yo tenÃa era exactamente lo mismo que él. Cuando me salió el segundo lloré un poco, compré cicloferón y ahà paró la cosa, el invitado indeseable habitó en mi cara por 10 dÃas funestos.
Cuando me salió el tercero si fue un drama, me salió en Acapulco y yo me puse cual real pantera, porque además no podÃa asolearme, mi madre se puso muy histérica al ver mi histerismo asà que me llevó a la farmacia para comprar algo fuerte y efectivo contra el intruso.
Llegamos a la farmacia y la pinche señorita y mi mamá se unieron en contra mÃa, mi progenitora le informó a la dependiente que yo habÃa hecho una desintoxicación para poder ver el aura, si yo se que suena raro, pero neta me sirvió cañón, fueron diez dÃas de sólo tomar un lÃquido con madres extrañas y ni un sólo alimento, obvio me bajaron las defensas, pero yo era feliz por que según mi mente loca, iba a adquiriri poderes extrasensoriales.
Total entre las dos mujeres me pusieron pinta y yo ya estaba a punto de mentarsela a una de las dos, como mi madre es mi madre y no vale la pena andarla haciendo enojar, arremetà en contra de la pinche señorita que atendÃa la farmacia, la muy perra me dijo que sólo existÃa Cicloferon para curar los fuegos y nada más. Yo me puse como verdadera loca, por esa gente que va afirmando pendejadas el mundo está como está, si yo fuera una pendejita de pueblo seguro me quedarÃa con la idea de que sólo esa medicina barata puede aliviar mi dolor, cuando en realidad hay millones y millones de opciones más efectivas.
Mi mamá salió de la farmacia con la mirada baja y roja roja roja, yo salà como un energúmeno, y la señorita que atendÃa se quedó con cara de que pedo con la escuincla que viene y me gritonea.
Total hoy en la mañana me desperté y vi que un nuevo fuego estaba haciendo aparición. Esta vez ya dejé de ser linda persona, ya no iré a pedirle consejos a las dependientas de farmacias que no tienen ni idea, esta vez he decidido emprender un ataque frontal en contra de mi enemigo. En contra del chingado fuego.
Fui y compré éter y alumbre, mi mamá me dijo que eso puede ser peligroso, pero yo pienso que esto es la guerra, y tengo que usar armas poderosas, mezclaré los ingredientes más potentes para hacer una bomba atómica antifuegos.
Hace 20 minutos arribé a mi escuela con todos los ingredientes para hacer mi arma nuclear, muchos maestros y alumnos salieron corriendo por el apestoso olor de mis sustancias quÃmicas, todos me advirtieron  que no lo hiciera, que podÃa quedar con labio leporino si quemaba de más mi piel. Pero yo no escuchaba razones, yo sólo pensaba en aniquilar a mi enemigo.
Karina le habló a su papá que es acupunturista y le contó mis perversos planes, su padre le dijo que el cree que puede funcionar, y como me conoce y sabe que nadie podrá detenerme, mejor me dio su aprobación médica.
Con una piedra molà el alumbre y lo mezclé con un poco de éter hasta formar una pasta, me alarmó un poco porque cambió de color, pero la decisión ya estaba tomada, me pusé la pasta esa y no he sentido nada de nada, no quema, no hay efectos chingones.
El chingado fuego sigue intacto, ahora probaré con thinner, si me quedo sin labio ya les contaré.
