El chofer burlado, la muerte da risa y La Compa y yo estamos locas
Junio 29th, 2007Ésta no es una historia cute, de hecho demuestra que mi hermana y yo tenemos un corazón de piedra y que nos reimos de los infortunios ajenos como si fueran chistes de Pepito. Se las contaré so pena de parecer insensible y fria, pero aún asà no me importa, porque nos regaló chingos de risas ahogadas para que el objeto de nuestra burla no lo notara,nos volvió las amenas merecedoras de miles de miradas hostiles y regaños malévolos por parte de nuestra progenitora que no podÃa creer que nos estuvieramos cagando de risa de tan trágica situación, y nos condenó a las miradas suspicaces de reojo por parte de las amigas ya que pensaban que nos habÃamos vuelto completamente locas. Pues ahà les va el asunto.
De chicas tenÃamos un chofer llamado Raul, el pobre tenÃa los pies más chiquitos que yo habÃa visto en mi vida, me acuerdo que me divertÃa cabrón ver como cambiaba sus patitas de pedal para poder manejar la troca sin asientos y toda destartalada en la que nos hacÃa transportarnos mi madre (quemaba las pompas horrible estar sentada en el piso de la ichi van, era nefasto neta). Bueno pues el mentado chofer además de tener el pie chico y quien sabe que otras partes, era rete sordo, tons cuando pasaba por nosotras a la escuela todas mis amigas le gritbaan insultos y se cagaban de risa porque el wey ni oia.
El chofer era una joyita, se bajaba de la ichi y se paraba en plena puerta del Francés para hacer gala de sus conocimientos del idioma inglés, resulta que estaba asà como de moda la canción “Please don´t go” y el la habÃa “aprendido” asà que se sentÃa rete orgulloso, cuando salà de la escuela me encontré a un cÃrculo de mocosas burlonas obsevando como Raul cantaba a grito pelado la citada canción, hasta coreografÃa le puso, figúrense a un hombre de mediana edad moviendo las caderas y haciendo ademanes de pisotear a una cucaracha gigantesca mientras cantaba al ritmo de “PÃsalo, pÃsalo, pÃsalooooooooooooooo”.
Pobre de Raul, era objeto de burlas indiscriminadas por nuestra parte, pero esa no es la peor parte, LA burla mayor es la que relataré a continuación. Resulta que un dÃa el señor llegó rete afligido porque se habÃa muerto el suegro, según lo que contó el muertito era como su papá y lo querÃa rete harto, asà que solicitó permiso para faltar ya que necesitaba organizar los funerales y toda la faramalla.
No volvimos a saber nada del wey en una semana, pasado ese tiempo regresó con una cara que denotaba un enorme sufrimiento y honda pena y desesperación, mi hermana y yo paramos la oreja para escuchar lo que se convertirÃa en nuestro chistesito por el resto de nuestras vidas.
Raul relataba como toda la familia habÃa venido de Oaxaca a enterrar al muertito, y pues todos venÃan en una troca como la Máquina Verde del señor Extremo, y que les viene la tormenta, que se le nubla la visión al chofer, que se caen al precipicio y que se matan TODOS.
En ese instante mi Compa y yo soltamos una sonora carcajada que la mujer que nos parió procedió a silenciar para que no pensara la gente que tenÃamos pedos en nuestra vida. Le dio $10,000.00 varos al chofer (no se si por la pena de tener una hijas sin corazón o porque neta lo querÃa hacer) lo largó de la oficina y nos puso como camotes. No logró nada con sus regaños, mi Compa y yo continuabamos cagadas de risa y a persona que conocÃamos era persona que le contabamos “el gran chiste” esa misma persona nos volteaba a ver con cara de ¡que pedo! ¿es neta o me están choreando? y nunca entendió nadie el motivo de nuestras risas.
Aún hoy no se porque carajos nos reiamos, digo si está cagado que se muere uno, vienen a enterrarlo y se matan todos en la carretera, pero no está tan cagado como para que me siga riendo hoy a mis 23 añotes.
*** Hoy volvió a hablar el Topil, si, asà es, llamó a las 7:00 am, le contestó el señor Extremo con voz espeluz,nante ¿Qué quieres Mauricio? y ya no volvió a marcar… La gente no tiene dignidá

