El corazón baila reggaeton
Estaba leyendo el blog de Isidoro el oso, y me puse a llorar como una magdalena, yo creo que me siento muy identificada con el.
No importa si somos importantes para muchas personas, si la persona que nos importa a nosotros no nos considera importantes todo vale madres, nos sentimos abandonados, perdidos en este mundo, rodeados de gente pero al mismo tiempo sintiéndonos tan pero tan solos.
Me encantarÃa que el corazón viniera con un manual, asà como el que trae mi nuevo celular con mp3. Si quieres agregar nuevas canciones para que tu vida baile a su ritmo, te dice como hacerlo, y si un dÃa descubres que el ritmo que bailabas te hace llorar, o no te hace sentir bien, si esa canción de pronto deja de gustarte, o te lastima y descubres que aunque el reggaeton parecÃa se un estilo musical padre y lo bailabas feliz en el antro, si bailas mucho te da dolor de caballo y te tienes que sentar; entonces consultas tu manual, y buscas un apartado que te diga como eliminar esa canción reggaetonera que pensaste alegrarÃa tu vida y simplemente la borras sin mas.
Pero no, el corazón no tiene instructivos ni manuales, el corazón está solito y desamparado en este mundo loco, no tiene preparación, ni lo mandan a la escuela, el corazón piensa que ya ha aprendido muchÃsimas cosas, piensa que todo lo que ha vivido le ha servido para crecer y madurar, un dÃa le pasa algo, y se da cuenta que hace tiempo vivió algo similar, y se alegra, pues el ya aprendió esa lección, ya no es un corazón ignorante y sin preparación, el es un corazón experimentado, es un corazón maduro y fuerte.
Pero no, parece que el corazón no aprende, vuelve a caer, se vuelve a ilusionar, vuelve a llorar porque se ilusionó en vano, vuelve a sentirse taaaaaaan tonto.
¿Pero qué fue lo que pasó? - se pregunta el corazón - yo ya sabÃa que onda, sabÃa lidiar con esto sin abrirme, era fuerte, tenÃa mi coraza
Me encantarÃa instalarme un programa en el cerebro, un programa que me permitiera agregar y eliminar archivos a mi antojo, asà cuando necesite cambiar el ritmo de mi vida, cuando necesite cambiar la canción que me motiva, podrÃa agregar una nueva melodÃa y eliminar para siempre la vieja, sin llanto, sin ilusiones rotas, sin andar chipil por la vida.
¿Alguien tiene ese programa?

Mayo 20th, 2007 at 6:54 pm
Nunca quise hacer llorar a nadie…
Simplemente a veces digo lo que siento y eso me ayuda a superarlo.
Estoy seguro que a tà te pasa igual.
Un abrazo de oso.
Mayo 20th, 2007 at 7:46 pm
Crecer duele… Lo sé, lo he vivido y he estado “ahÔ muchas veces…
El corazón nunca deja de aprender. Es cuestión de saberlo escuchar y de saberle hablar…
La vida no se mide por la cantidad de veces que respiramos, sino por los momentos que nos quitan la respiración… Busca momentos de esos para tu corazón.
Mayo 21st, 2007 at 8:07 am
Ahi te va la formula perfecta, tienes que estar totalmente extasiada y orgasmeada con tu vida y sentirte feliz sola.
Eso te da la seguridad suficiente para no caer con el primer guey que te habla bonito y como tu dices “solo te quiere coger” y si ves que nomas no jala, te das la vuelta con toda tranquilida, porque a final de cuentas, que pinche necesidad!
Julio 11th, 2007 at 2:02 pm
Buenos commets… pero al final del dÃa no hay ningún programa y hay que superar aquello que nos pone chipils…. Como? Cada quien se va conociendo…A mi en lo particular me ayuda kñon la música.
Noviembre 10th, 2007 at 4:45 pm
RocÃo, hace un rato que vengo leyendo tu blog, poco a poco, lo que mi tiempo me lo permite. Me encantan tus aventuras, escribes poca madre y te lo decÃa cuando te daba clases en el pinche CECC. Pero esta entrada me partió la madre más de lo que ya la tenÃa, es increÃble como te puedes identificar con ciertas vivencias. Y si, yo también quiero ese pinche programa.